Ver lo invisible: redefinir la seguridad y la prevención de incidentes en los ITS mediante la termografía
En el sector de los Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS), la métrica definitiva del éxito no es una respuesta de emergencia que acapare titulares, sino evitar que una anomalía inicial llegue a convertirse en un desastre.
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De la prevención de incendios catastróficos en infraestructuras subterráneas a la ayuda a los municipios para optimizar intersecciones complejas, Teledyne Flir se ha consolidado como un referente fundamental en materia de seguridad del transporte. Tras la adquisición de Traficon, pionera en tecnología para el tráfico, la tecnología de Teledyne Flir para la detección de incidentes —que engloba termografía, análisis de vídeo y sistemas avanzados de detección— está actualmente desplegada en más de 4.000 túneles de todo el mundo.
En una reciente entrevista en profundidad con Zag Daily, Stefaan Pinck, vicepresidente de Desarrollo de Negocio Global de Teledyne Flir, explicó cómo los avances en sensores y analítica están transformando radicalmente la forma en que los operadores gestionan el tráfico, protegen a los usuarios vulnerables de la vía y se preparan para un futuro conectado y autónomo.
El punto de inflexión en la seguridad de los túneles
La necesidad de detectar rápidamente los incidentes en el interior de los túneles quedó trágicamente patente a finales de la década de 1990 con el incendio del túnel del Mont Blanc, que se cobró 39 vidas. Este suceso actuó como catalizador para el sector y desplazó el foco del análisis de vídeo hacia la detección automática de incidentes, concebida para prevenir accidentes secundarios.
«El objetivo no es solo detectar los incidentes, sino también prevenir accidentes secundarios», explica Pinck. «Si se detecta rápidamente un incidente, los operadores pueden cerrar el túnel, activar las señales de advertencia y alertar a los conductores que se aproximan antes de que entren en una situación peligrosa».
En la actualidad, aunque los vehículos detenidos, los accidentes y los objetos en la calzada siguen siendo los incidentes más habituales que supervisan los operadores —con peatones y conductores que circulan en sentido contrario como amenazas adicionales y críticas para la seguridad—, la detección de incendios sigue siendo la aplicación más importante.
La ventaja de la termografía: cada segundo cuenta
En el entorno hostil y cerrado de un túnel, las cámaras convencionales y los sistemas tradicionales de detección de incendios a menudo se quedan cortos. Los sistemas tradicionales de detección lineal de calor pueden tardar varios minutos en activar una alarma, un retraso que permite que los incendios crezcan más allá del punto en el que es posible intervenir eficazmente y que provoca graves daños estructurales.
La termografía elimina estas limitaciones. Al detectar el calor emitido por los objetos en lugar de depender de la luz visible, las cámaras térmicas funcionan con total fiabilidad en condiciones de oscuridad absoluta, luz intensa y humo denso.
«Nuestros sistemas pueden detectar normalmente un incendio en un plazo de entre 10 y 15 segundos», señala Pinck. La detección temprana proporciona a los operadores el margen de tiempo crucial para advertir a los conductores, detener el tráfico entrante y movilizar a los servicios de emergencia antes de que las condiciones empeoren.

Una nueva dimensión en las intersecciones
Más allá de los entornos subterráneos, la analítica de Teledyne Flir está transformando la gestión del tráfico en superficie. Utilizados originalmente como simples sustitutos de los bucles inductivos para detectar la presencia de vehículos, los sensores actuales generan ahora completos datos de seguimiento tridimensionales.
Los sistemas actuales pueden clasificar y realizar un seguimiento en tiempo real de la posición, la velocidad y la dirección de peatones, ciclistas, usuarios de patinetes eléctricos, turismos y vehículos pesados. Esto permite a los controladores semafóricos tomar decisiones teniendo en cuenta el contexto. Por ejemplo, en lugar de obligar a un vehículo pesado de mercancías a detenerse, los sistemas inteligentes pueden mantener el semáforo en verde, mejorando el flujo del tráfico y reduciendo al mismo tiempo las mayores emisiones y el consumo de combustible provocados por las constantes paradas y arranques de los vehículos pesados.
Protección de los usuarios vulnerables de la vía (VRU)
Cuando condiciones adversas como el mal tiempo, las sombras profundas o una iluminación viaria irregular hacen que los peatones y ciclistas sean invisibles tanto para los conductores como para las cámaras de luz visible, la termografía proporciona una visibilidad sin compromisos.
A medida que el sector avanza hacia las comunicaciones vehículo-a-todo (V2X), la sensorización basada en la infraestructura se convertirá en la red de seguridad definitiva. Aunque los vehículos conectados transmitirán cada vez más su propia posición, no se puede esperar que los usuarios vulnerables de la vía lleven dispositivos conectados o mantengan cargadas las baterías de sus teléfonos móviles simplemente para garantizar su propia seguridad.
«Desde el punto de vista de las políticas públicas, los sistemas de seguridad deben proteger a todos, no solo a quienes poseen determinados dispositivos», afirma Pinck a Zag Daily. «Ahí es donde la infraestructura se vuelve esencial. Actúa como una fuente independiente de información sobre el entorno».
Diseñados específicamente para cada entorno
Dado que las infraestructuras de transporte están sometidas a condiciones operativas extremas y particulares, Teledyne Flir diseña internamente tanto su hardware como sus sistemas de analítica. Los sistemas para túneles están reforzados para resistir entornos corrosivos, la entrada de agua y los intensos procesos de limpieza.
Por el contrario, los sensores de tráfico de Teledyne Flir presentan un diseño compacto y esférico. Concebido originalmente por el fundador para resultar visualmente discreto y reducir las preocupaciones relacionadas con la privacidad al evitar una apariencia de «vigilancia», el diseño ofrece importantes ventajas operativas. Su forma aerodinámica reduce el efecto del viento durante las tormentas, mantiene las lentes limpias gracias al flujo de aire, evita la acumulación de nieve e incluso impide que las arañas construyan telarañas sobre la lente.
En última instancia, tanto si se despliega en una intersección con gran afluencia de tráfico como en las profundidades de un túnel de montaña, la tecnología cumple un único objetivo: la mitigación proactiva.
«El éxito se mide por los incidentes en túneles que no llegan a producirse, y no por los incidentes que acaparan titulares». — Stefaan Pinck

