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Del perímetro exterior al rack interior: FLIR, el socio integral de fiabilidad para todas las operaciones del centro de datos

Para un operador de centros de datos, el riesgo rara vez se reduce a un único sistema o departamento.

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Del perímetro exterior al rack interior: FLIR, el socio integral de fiabilidad para todas las operaciones del centro de datos

Para un operador de centros de datos, el riesgo rara vez se reduce a un único sistema o departamento. Puede comenzar con una valla cortada, un intruso que se aproxima a una subestación, una alarma que nadie consideró lo suficientemente importante como para investigar o un rack que funcionó a una temperatura demasiado elevada durante la noche. La causa puede ser diferente, pero la consecuencia suele ser la misma: una interrupción de las operaciones que puede resultar costosa. Más de la mitad de las interrupciones importantes de los centros de datos pueden costar actualmente a una empresa más de 100.000 dólares, y aproximadamente una de cada cinco supera el millón de dólares, según el 2024 Annual Outage Analysis del Uptime Institute.

El problema es que el sector tiende a comercializar la protección de la misma forma en que está organizado internamente: una función cada vez, con la seguridad perimetral dirigida al director de Seguridad, la protección de las subestaciones gestionada por el área de Instalaciones y la monitorización térmica y las inspecciones de racks a cargo de Ingeniería de Fiabilidad. Sin embargo, un vicepresidente de Operaciones es responsable de la disponibilidad de todo el emplazamiento, por lo que la valla y el rack forman parte de una misma conversación sobre el riesgo operativo.

Fiabilidad, no otra partida presupuestaria de seguridad
La detección perimetral, la monitorización eléctrica, la gestión de alarmas y las inspecciones de racks pueden depender de departamentos diferentes, pero todas tienen el mismo objetivo básico: identificar los problemas con suficiente antelación para evitar que afecten a las operaciones.

Una brecha en el perímetro, por ejemplo, suele comenzar como un incidente de seguridad. Si el intruso llega a una subestación u otro equipo crítico, rápidamente se convierte en un problema de disponibilidad. Seguridad puede investigar el incidente, pero el impacto operativo se medirá en términos de capacidad perdida, interrupción del servicio y tiempo de recuperación. Integrar estos controles en un único programa proporciona a los operadores una visión más completa del riesgo que gestionan. También ayuda a reducir las brechas que aparecen cuando cada departamento planifica, adquiere y opera sus sistemas de forma independiente.


Del perímetro exterior al rack interior: FLIR, el socio integral de fiabilidad para todas las operaciones del centro de datos

Seguir el riesgo desde la valla hacia el interior
En el perímetro exterior de una propiedad, los centros de datos pueden extenderse a lo largo de kilómetros de zonas perimetrales oscuras y con poca presencia de personal. Gran parte de esa oscuridad es deliberada. Muchos emplazamientos se construyen con bajos niveles de iluminación para evitar añadir contaminación lumínica al entorno, algo positivo para las comunidades vecinas, pero que deja a las cámaras convencionales con poco margen de actuación. La termografía elimina esta dependencia al detectar la firma térmica de una persona o un vehículo en completa oscuridad. Detectar el movimiento con antelación es importante porque cuanto más se adentra una posible amenaza en el emplazamiento, menos tiempo tiene el operador para evaluar la situación y responder.

La solución puede consistir en un enfoque de seguridad multicapa que comience con un sistema de radar como el FLIR Elara R-190/R-290, que detecta el movimiento cuando se aproxima al perímetro o lo atraviesa. El radar trabaja conjuntamente con las cámaras térmicas/visibles biespectrales FH-Series AI y las cámaras PTZ térmicas/visibles biespectrales Elara DX-Series para verificar la actividad y realizar su seguimiento. En lugar de depender de un único sensor o de una alarma aislada, el operador recibe múltiples fuentes de información que ayudan a determinar si el evento requiere una intervención.

Estas detecciones pueden integrarse en FLIR Latitude VMS, proporcionando a la sala de control una visión común del evento. FLIR Nexus® conecta sensores y sistemas para que la información recopilada en la valla llegue a la persona encargada de responder.

Al adentrarnos en la propiedad, la subestación constituye uno de los puntos de exposición más importantes. Los equipos que suministran energía a las salas de datos son esenciales para la operación, pero a menudo son menos visibles que los sistemas situados en el interior del edificio.

Las cámaras térmicas radiométricas fijas pueden monitorizar continuamente transformadores, conexiones eléctricas y otros equipos energizados para detectar cambios anómalos de temperatura. Mientras que los técnicos podrían pasar por alto una conexión suelta o deteriorada durante una inspección visual, una cámara infrarroja detecta el calor que genera mucho antes de que el equipo falle. Esto permite al equipo de Operaciones investigar y realizar las reparaciones durante una ventana de mantenimiento planificada, en lugar de tener que responder después de una interrupción.

Dentro de la sala de datos, el tiempo de respuesta disponible es aún menor. Los racks con alta densidad de GPU pueden consumir varias veces la potencia de los racks tradicionales de 8 a 12 kW, generando más calor en un espacio más reducido. En estas condiciones, un problema de refrigeración o un fallo de un componente que se haya desarrollado durante varios días puede agravarse en cuestión de minutos.

Las inspecciones periódicas con equipos portátiles también desempeñan un papel importante, ya que permiten a los equipos de mantenimiento observar los activos desde múltiples ángulos y distancias. La monitorización térmica fija proporciona visibilidad entre las inspecciones programadas, mientras que las herramientas portátiles con capacidades de inspección basadas en rutas, como el FLIR i65 y el software Assetlink, permiten realizar inspecciones, análisis y documentación más detallados cuando se identifica un posible problema. Las herramientas integradas, como la captura de imágenes de referencia, garantizan que estas inspecciones portátiles generen datos térmicos repetibles y trazables, lo que facilita identificar cambios a lo largo del tiempo y fundamentar las decisiones de reparación. Cuando se combinan con equipos de seguridad, como las ventanas infrarrojas, los equipos de mantenimiento pueden contribuir a mantener la disponibilidad inspeccionando de forma segura equipos eléctricos energizados.

Dos presupuestos, un único problema operativo
La seguridad y las operaciones suelen gestionarse por separado, lo que lleva a diferentes equipos a adquirir tecnología térmica para distintos fines. El departamento de Seguridad puede invertir en cámaras térmicas para la protección perimetral, mientras que el equipo de Operaciones despliega equipos térmicos para inspecciones eléctricas, detección temprana de incendios y monitorización de racks. Aunque estas adquisiciones suelen realizarse de forma independiente, responden a riesgos estrechamente relacionados.

En pocas palabras: las compras proceden de presupuestos diferentes porque la organización está dividida de esa manera. El riesgo en sí no lo está.

Grand View Research valoró el mercado de seguridad física para centros de datos en 1.870 millones de dólares en 2023 y prevé que alcance los 4.830 millones de dólares en 2030. Mordor Intelligence prevé que el mercado de sistemas de termografía crezca de 5.780 millones de dólares en 2025 a 8.710 millones de dólares en 2031.

Pueden parecer mercados independientes, pero los operadores los experimentan como partes de un mismo desafío de disponibilidad. Ambos tienen como objetivo detectar problemas en desarrollo, proporcionar información suficiente para actuar y evitar una interrupción mayor.


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Una visión más completa de la fiabilidad

Los requisitos de cumplimiento también están impulsando a los operadores hacia un enfoque más coordinado. La edición de 2023 de la norma NFPA 70B puso un mayor énfasis en el mantenimiento eléctrico documentado y las inspecciones termográficas. Los registros de inspección, las deficiencias identificadas y las acciones correctivas forman cada vez más parte del proceso general de mantenimiento y auditoría de las instalaciones, en lugar de gestionarse de manera informal o aislada.

Nada de esto significa que los operadores deban sustituir los sistemas que ya funcionan. Significa que deben considerar la protección perimetral, la monitorización de la alimentación eléctrica, la vigilancia interior, el estado de los racks y el cumplimiento normativo como parte de un único programa de fiabilidad.

FLIR cubre todo este recorrido, desde el radar y la detección térmica en el perímetro hasta la monitorización radiométrica de los equipos críticos dentro de las instalaciones. Al conectar estas capacidades, los operadores obtienen una visión más clara del riesgo en todo el emplazamiento y más tiempo para responder antes de que una condición se convierta en una interrupción.

Para la mayoría de los operadores de centros de datos, el primer paso no es otra orden de compra. Es un cambio de perspectiva: considerar el recorrido desde la valla exterior hasta el rack interior como un único entorno de fiabilidad continuo.

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